jueves, 23 de noviembre de 2017

NAVEGANDO CON JESÙS :CATEQUESIS MISIONERA

RECONCILIARSE ES COMPARTIR EL ENCUENTRO CON EL OTRO




Objetivo: Permitir que los niños y niñas descubran la reconciliaciòn es un don de Dios en nuestra vida y que este debe motivarlos a compartir con los demás este regalo, especialmente con aquellos que los han ofendido.



Comentario: Que bueno  volver a encontrarnos queridos niños y niñas, sean bienvenidos a este encuentro con Jesùs donde descubriremos que el regalo de la Reconciliaciòn debe hacernos compartir, especialmente con quienes nos han ofendido o herido. iniciemos cantando:


Si el perdòn llega a tu corazòn
y te dice dèjame entrar (2)
dile si,si, si, Cristo vive en mi
si hay lugar para ti (2)


Si el perdón... Si el orgullo...
Si el odio... Si la paz...




Ambientación: En el lugar en donde habitualmente nos reunimos pegaremos alrededor unas palabras en colores llamativos: Perdòn, acoger, servir, amar, bondad, orar.




Iluminaciòn Bíblica:  ''Pero a ustedes que me han estado escuchando les digo: amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian''. (Lucas 6, 27)




Reflexión: Jesùs nos propone a una regla de oro, amar a nuestros enemigos o aquellos que quizás nos han hecho daño, Para nosotros estas palabras nos suenan tan extrañas, ya que muchos nos han dicho alguna vez : ''Si alguien te ofende, tambièn hazlo tù'' Si se nos hace familiar esta frase, ¿Verdad? Jesùs quiere que nosotros sus discípulos actuemos diferente ante estas situaciones en donde quizàs nos van a ofender, o nos van a hacer mal, ''Basta una persona buena para que haya esperanza'': decía el Papa Francisco a todos los colombianos, Esa persona buena debemos a transformar nuestro paìs basta que sigamos dando pasos de amor, de bondad, de caridad y sobre todo de perdòn.




ACTIVIDAD


Disponer a los niños para escuchar el audio del cuento el sartenazo: https://cuentosparadormir.com/audiocuentos/espanol-neutro/el-sartenazo-audio-cuento-narrado-en-espanol-americano. Al terminar, se organizarà a los niños en tres pequeños grupos y cada grupito se entregarà una hoja con las siguientes preguntas:



  • ¿Qué enseñanza podemos sacar de este cuento?, ¿Que podemos hacer como niños misioneros para fomentar el perdòn y la reconciliación en la casa, en el colegio y en el barrio?
  • Realizar un dibujo que sintetice a la historia, colocàndole como título: reconciliarse es compartir el encuentro con el otro.
  •  Luego se realizarà una plenaria y terminada la participaciòn de los grupos el asesor profundizarà sobre tema.







Compromiso misionero: En esta semana, harè una revisión en mi vida y pensarè a quien he ofendido o viceversa y pedirè en oraciòn al Señor que nos ayude a reconciliarnos de corazòn.
































jueves, 26 de octubre de 2017

OCTUBRE MES DE LAS MISIONES




«Anunciar el Evangelio a todo el mundo», «ser testigo de que Jesús es el Señor hasta los confines de la tierra»: he aquí la misión de la Iglesia, su identidad más propia, la razón de ser más profunda de ella y de los cristianos en medio del mundo, que nos pone en primer plano la Jornada del Domund, es decir del domingo de las misiones, que celebraremos el domingo próximo.

Evangelizar a toda la tierra es un derecho y un deber de cada uno de los que creemos en Jesucristo. La vida y la actividad de la Iglesia deben responder a la apertura y a la universalidad de la misión. Nos encontrarnos en el tercer Milenio de la Redención y la misión universal nos apremia cada vez más. No nos puede dejar indiferentes a los cristianos el saber que millones de hombres, redimidos, como nosotros, por la sangre de Cristo, viven todavía sin conocer a fondo el amor de Dios, o que conociéndolo no pueden estar suficientemente atendidos en su fe. Ningún creyente en Cristo, ninguna institución de la Iglesia puede eludir el deber supremo de anunciar a Cristo a todos los pueblos.

Es tremendo pensar, lo digo con dolor como creyente en Cristo, que, después de dos mil años, dos terceras partes de la humanidad no conocen todavía a Cristo, y tienen necesidad de Él y de su mensaje de salvación. Lo más profundo de la vida de la Iglesia es compartir el amor de Dios, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. Es anunciar, en obras y palabras, a todos los hombres, especialmente a los más débiles y necesitados, a los pobres, a los enfermos y pecadores, que son amados por Dios. Cada cristiano puede y debe hacer resonar hoy este anuncio gozoso, al que todos los hombres sin excepción están llamados: « ¡Dios te ama, Cristo ha venido por ti, para ti Cristo es el camino, la Verdad y la Vida!» (Juan Pablo II).

Tenemos, pues, los cristianos –esa es nuestra identidad y vocación– la gran tarea de continuar y difundir la vida de la fe y la esperanza de la salvación, compartiendo el amor de Dios en esta nueva etapa de nuestra historia. El Señor nos llama a salir de nosotros mismos y a compartir con los otros los bienes que poseernos, en primer lugar el tesoro de nuestra fe, que no podernos considerar un privilegio personal, sino un don que hemos de compartir con aquellos que no lo han recibido todavía. De esto se beneficiará también la fe misma, pues ésta se fortalece dándola.

Así lo han comprendido tantos miles de misioneros y misioneras en todas las partes del mundo. Todos los cristianos estamos urgidos a tomar parte en los duros trabajos del Evangelio. También a los cristianos de hoy, como a Timoteo, se nos insta, ante Dios y ante Cristo Jesús, a proclamar la Palabra a tiempo y a destiempo. Firmes en Jesucristo, que es la verdad y la vida, los discípulos y continuadores de los apóstoles, que somos los cristianos de todos los tiempos desde Galilea, estamos llamados a una dedicación entera a comunicar y a hacer presente a este Cristo, verdad y salvación, alegría y esperanza única para todos.

Además de ir a tomar parte directamente, por sí mismos, en los duros trabajos del Evangelio, gastándose y desgastándose, en las tierras de misión, los cristianos podemos y debemos colaborar todos con las misiones, con los misioneros y misioneras de nuestras diócesis, con nuestra oración, con nuestro aliento y cercanía, con nuestras ayudas de todo tipo –también económicas–, mejorando nuestra vida cristiana y fortaleciendo nuestras comunidades, y tomando parte en los trabajos apostólicos. Que ningún cristiano se inhiba ante la misión. A eso nos invita la Jornada anual del Domund.

Este año –hablo como arzobispo de Valencia–, para mi diócesis esta Jornada va a tener una especial dedicación ya que esta Iglesia que está en Valencia se compromete a colaborar muy especialmente con dos Vicariatos en la zona de la selva de Perú: los dos Vicariatos más pobres cultural, económica y socialmente de aquella nación hermana: son los Vicariatos Apostólicos de San José del Amazonas y el de Requena.

Este compromiso entraña que ambos Vicariatos puedan contar con el número suficiente de sacerdotes de Valencia para atender los diferentes puestos de misión, como también de religiosos o religiosas, o seglares valencianos para llevar a cabo la misión, asumir la ayuda que necesiten en el campo de la educación, de la sanidad, e incluso asumir por parte de esta diócesis de Valencia el presupuesto económico de ambos Vicariatos, que por sí mismos ellos no pueden asumir.


Se trata de un verdadero don de Dios que Él concede a Valencia. Así se lo comunico gozosamente, tal y como veo las cosas, a Valencia. Y, al tiempo que comunico esto con alegría y esperanza a toda la diócesis, apelo a la responsabilidad de todos a que esta encomienda que nos hace la Iglesia (también el Santo Padre, que me insta a proseguir con este propósito, con la ayuda de Dios, dejándonos ayudar por Él) la llevemos a cabo. En este día del Domund expreso mi esperanza de que entreveo el alba de una nueva era misionera. La esperanza cristiana nos sostiene en nuestro compromiso a fondo para la nueva evangelización y para la misión universal, y nos lleva a pedir como Jesús nos ha enseñado «Venga a nosotros tu Reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo (Mt 6,10)». Que Dios nos conceda a todos la generosidad que necesitamos para responder a esta llamada a impulsar la misión y ayudar a los misioneros y a las tierras de misión.







ANEXOS





























lunes, 11 de septiembre de 2017

FRANCISCO: MISIONERO DE LA MISERICORDIA

EL PASTOR QUE HUELE A OVEJA, SU VIDA Y MINISTERIO.







Su nombre de pila es Jorge Mario Bergoglio. Naciò el 17 de diciembre de 1936 en Buenos Aires, Argentina. Hijo de emigrantes piamonteses: su padre, Mario, era contador y empleado en ferrocarril, mientras que su madre, Regina Sivori, se ocupaba de la casa y de la educacion de los cinco hijos.



Se diplomò como técnico químico, luego eligiò el camino del sacerdocio e ingresò en el seminario diocesano del sacerdocio e ingresò en el seminario diocesano de Villa Devoto. El 11 de marzo de 1958 pasò al noviciado de la Compañía de Jesùs y completò los estudios de humanidades en Chile. En 1963, al regresar a Argentina, se licenciò en filosofía en el Colegio San Josè. Entre 1964 y 1965 fue profesor de literatura y psicología en el Colegio de la Inmaculada de Santa Fe y en 1966 enseñò las mismas asignaturas en el Colegio del Salvador en Buenos Aires. De 1967 a 1970 estudiò Teologìa en el Colegio San Josè y obtuvo la licenciatura.



El 13 de diciembre de 1969 recibió la ordenación sacerdotal del arzobispo Ramòn Josè Castellano. Prosiguió la preparación en la Compañía de Jesùs de 1970 a 1971 en Alcalà de Henares (España) y el 22 de abril de 1973 emitiò la profesiòn perpetua. De nuevo en Argentina, fue maestro de novicios en Villa Barilari en San Miguel, profesor en la facultad de teología, consultor de la provincia de la Compañía de Jesùs y también rector del Colegiò. El 31 de julio de 1973 fue elegido provincial de los jesuitas de Argentina, tarea que desempeñó durante seis años. Después reanudò el trabajo en el campo universitario y entre 1980 y 1986 es de nuevo rector del colegio de San Josè, ademàs de pàrroco en San Miguel. En marzo de 1986 se trasladò a Alemania para utilizar la tesis doctoral; posteriormente los superiores lo envían al colegio Salvador en Buenos Aires y después a la iglesia de la Compañía en la Ciudad de Còrdoba, como director espiritual y confesor.


Despuès, el cardenal Antonio Quarracino lo llama como su estrecho colaborador en Buenos Aires. Asì, el 20 de mayo de 1992, Juan Pablo II lo nombra obispo de Auca y auxiliar de Buenos Aires. El 27 de junio recibe la ordenación episcopal y tomò como lema ''Miserando atque eligendo'' (lo mirò con misericordia y lo eligiò) y en el escudo incluyò el cristograma IHS, símbolo de la Compañía de Jesùs; elementos que prolongarà en su pontificado. Tiempo después fue nombrado vicario episcopal de la zona de Flores y el 21 de diciembre de 1993 se le encomienda también la tarea de vicario general de la arquidiócesis. El 3 de junio de 1997 fue promovido como arzobispo coadjutor de Buenos Aires. El 28 de febrero de 1998 fue elegido como arzobispo primado de Argentina. El 6 de noviembre del mismo año fue nombrado Ordinario para los fieles de rito oriental residentes en el pais y desprovistos de Ordinario del propio rito.









Tres años despuès, Juan Pablo II lo crea cardenal, asignàndole el título de san Roberto Belarmino. En esa ocasiòn, invitò a los fieles a no acudir a Roma para celebrar el ministerio, sino a destinar a los pobres el dinero del viaje Gran canciller de la Universidad Catòlica Argentina. es autor de los libros Meditaciones para religiosos (1982), Reflexiones sobre la vida apostólica (1986) y Reflexiones de esperanza (1992).




En octubre de 2001 fue nombrado relator general adjunto para la décima asamblea general ordinaria del Sínodo de los obispos. En el Sínodo subrayó la ''misión profética del obispo'', su ''ser profeta de justicia'', su deber de ''predicar incesantemente'' la doctrina social de la Iglesia, pero también de ''expresar un juicio auténtico en materia de fe y de moral''. Mientras tanto, en América Latina su figura se hacía cada vez más popular; a pesar de esto no perdió la sobriedad de trato y el estilo de vida riguroso, casi ''ascético''. Con este espíritu, en 2002 declina el nombramiento como presidente de la Conferencia episcopal argentina, pero tres años después fue elegido y más tarde reconfirmado por otro trienio en 2008. Entre tanto, en abril de 2005, participó en el cónclave en el fue elegido Benedicto XVI. Servía a la Santa Sede como miembro de las Congregaciones para el culto divino y la disciplina de los sacramentos, para el clero, para los institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apostólica; del Consejo pontificio para la familia y dela Comisión pontificia para América Latina.







lunes, 4 de septiembre de 2017

SEMANA POR LA PAZ 30 AÑOS 3 AL 10 DE SEPTIEMBRE DEL 2017

SEMANA POR LA PAZ, COMO UNO DE LOS EVENTOS MÀS IMPORTANTES DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA PAZ, CELEBRA 30 AÑOS ESTE 2017.






Muchos pasos por la paz y la reconciliaciòn



Semana por la Paz es una movilizaciòn ciudadana cuyo objetivo es visibilizar los esfuerzos de miles de personas que a diario trabajan en la construcción de la paz, y de iniciativas que dignifican la vida. Es liderada por el Secretariado Nacional Pastoral Social de la Conferencia Episcopal de Colombia, Redepaz; la Pontificia Universidad Javeriana y el CINE. Para el año 2017 se llevarà a cabo del 3 al 10 de septiembre.



Este 2017 se cumplen 30 años de realizar de forma permanente y comprometida la Semana por la Paz, apoyando y visibilizando  diversas iniciativas ciudadanas con acciones y mensajes acordes con el contexto y momento político del paìs, y fortaleciendo la conciencia social sobre la urgencia de construir en Colombia un proceso de paz plural, participativo, firme y duradero, con miras a la reconciliaciòn nacional.



La paz se construye en la cotidianidad, tejiendo relaciones entre los distintos y distintas en pensamiento, costumbres y acciones. Bajo esta perspectiva, en este 2017 pretendemos realizar una Semana que apoye la narrativa del optimismo y la esperanza, y que deje ver los pasos que muchos y muchas han dado en pro de la paz desde sus territorios.


El acuerdo de paz firmado con las FARC, las conversaciones que se adelantan con el ELN, los pactos ciudadanos de paz, el mandato nacional de niños y niñas por la paz, las movilizaciones sociales y ciudadanas, el surgimiento de redes y mesas por la paz y el surgimiento de nuevas apuestas artísticas, festivales de teatro por la paz, conciertos, foros, sancochos, entre otras iniciativas, son hilos que han marcado la historia del país.



Esta Semana nos convoca a seguir construyendo hitos, a seguir dando pasos por la paz, esta vez en un escenario de celebración y fiesta porque el silenciamiento de las armas es cada vez màs real, porque las víctimas hoy son agentes de paz en medio siglo en Colombia.










Este año el Papa Francisco visitarà el paìs en la misma fecha que se celebra la Semana por la Paz y junto a èl queremos dar nuevos pasos que nos lleven a escenarios de encuentro para la consolidación de una cultura de paz y reconciliaciòn en todo el territorio nacional.




La frase inspiradora del Papa en su visita a Colombia es '' Demos el primer paso'', queremos unimos a su mensaje por eso ''Mucho pasos por la paz y la reconciliación'' es el slogan de la campaña de sensibilizacion y promocion de la Semana por la Paz 2017, a través del cual se busca instalar en los colombianos un mensaje de esperanza, optimismo y reconstrucción de la memoria de paz del paìs. El Comitè de impulso ha propuesto una serie de actividades dentro de la estrategia '' Muchos pasos por la paz y la reconciliación'' que involucra todas las regiones del paìs con un alto impacto en la ciudadanía, principalmente en los jóvenes.






Propuesta de acciones centrales para el país:


  1. Oración por la paz y la reconciliación
  2. Marcha del Millón (Peregrinaciòn) 
  3. Festivales de paz y reconciliaciòn
  4. Galería fotográfica ''Hitos de Paz''
  5. Sembratòn de àrboles (Siembra un àrbol en un lugar simbòlico o central de tu ciudad. Este serà denominado el àrbol por la paz y la reconciliaciòn) 






jueves, 10 de agosto de 2017

DEMOS EL PRIMER PASO: VISITA APOSTÓLICA A COLOMBIA 2017

PREPARÈMONOS PARA LA VISITA DEL PAPA FRANCISCO

(Texto para dialogar con los diferentes miembros de la comunidad eclesial)

Conferencia Episcopal de Colombia











1. Pedro nos anuncia al Resucitado.

El dìa de la Resurrección, Pedro y Juan, luego de escuchar a Maria Magdalena, salieron corriendo hacia el sepulcro, pero el otro discípulo adelantò a Pedro y llegò antes que èl, Al asomarse al interior vio que las vendas de lino estaban allì. pero no entrò. Enseguida llegò Simòn Pedro, que entrò en el sepulcro (Juan, 20 4-6).  Èl es el primero en dar el paso hacia el interior del sepulcro. Puede que los años le hagan rezagarse un poco, pero el discípulo amado reconoce que Pedro es la roca firme que Jesùs eligiò para confirmar a los hermanos en la fe: por eso lo espera, por eso lo deja entrar primero, por eso le sigue al misterio glorioso del sepulcro vacío. 


Pedro entonces da el primer paso hacia el interior del sepulcro: lugar solitario y frio. sìmbolo de muerte, fatalidad, periferia existencial, lugar de los olvidados. Sepulcro que, cubierto por una losa de piedra, custodiaba el cuerpo herido del que entregò la vida por amor, del que nos redimiò con su sangre, del que se quedò con nosotros en la Eucaristía, Pedro entra primero, pero no lo hace con soldados o reyes, no mancillar la pureza del lugar  con intereses particulares ni falsas elegancias. Entra seguramente descalzo, cansado por el camino recorrido, pero lleno de ilusión, emocionado por el encuentro con el Maestro. Entra solo y con toda la Iglesia, entra con el corazòn alborotado y con la esperanza de toda la humanidad. Sin miedo atraviesa el umbral de la muerte, con la certeza de que Cristo està al otro lado para salvarlo.




Asì viene el Papa a Colombia. En la carrera presurosa del que tiene a su cargo la unidad de la Iglesia, viene para dar el primer paso con nosotros. Nuestra naciòn, como un sepulcro terrible, ha vivido por décadas el derramamiento de sangre, la soledad de los olvidados, el frío de la guerra, la explotaciòn indiscriminada de sus recursos naturales. Como con una losa de piedra, se ha aplastado a nuestra nación con el conflicto armado, el narcotráfico, la inseguridad y la desigualdad. En medio de un huerto, como en el que fue puesto el cuerpo de Cristo, nuestro país, rico por su gente, sus recursos y su talento, se ha visto abocado a la tiranía de la muerte.






2. Demos el primer paso


El Papa viene a colombia como signo de una Iglesia en salida, que va al encuentro de las periferias, de las experiencias límites que todos vivimos en la enfermedad, la soledad y el pecado. Viene como Pedro, sin ejércitos ni reyes, pues lo último es inscribir esta visita en un orden polìtico o de conveniencias partidistas. Viene como el pastor de la Iglesia para ayudarnos a dar el paso hacia lo nuevo, pues entrar al sepulcro no basta si no se hace con esperanza, reconocer que no estamos solos que Cristo Resucitado nos precede en nuestro camino y nos lleva a la verdad y plenitud de nuestras existencias.


En consecuencia, esta visita apostólica es una invitación a que como colombianos nos veamos a nosotros mismos de una manera esperanzadora y que podamos dar un primer paso para: RECONOCER el sufrimiento de otros; PERDONAR a quienes nos han herido; Volvemos a ENCONTRAR como compatriotas; ENTENDER el dolor de los que han sufrido; SANAR nuestro corazòn; DESCUBRIR el país que se esconde detrás de las montañas; y CONSTRUIR la naciòn que siempre hemos soñado.



Este propósito implica de nosotros asumir las palabras del Papa Francisco que nos pide ser una Iglesia que sale a la calle, para estar al lado de los otros y con ellos, hacer posible la construcciòn del Reino de Dios en medio de todos los colombianos.





3. El Papa da el paso con nosotros


El afiche de la visita apostólica del papa Francisco a nuestro paìs, està enmarcado con los colores de la bandera Vaticana y vemos la imagen del Santo Padre caminando, la cual nos revela un símbolo de acción, de dar el paso, de comenzar a construir y soñar, porque todo cambio comienza con la conversión del corazòn de cada uno y suscita la necesidad de volvemos a encontrar con los otros.



El Papa camina hacia la figura precolombina con los colores de nuestra bandera, como signo de que viene a encontrarse con todos los colombianos sin distinciòn, y nos anima a hacer lo mismo, a vencer divisiones, odios y enfrentamientos, a asumir el reto de ser parte activa de la construcciòn de un nuevo país, tomados de la mano de Cristo y de su Evangelio.


El tema '' Demos el primer paso'', quiere ser la invitación para que cada colombiano asuma su responsabilidad frente al paìs y asuma la tarea de sembrar esperanza en el corazón, bondad en los actos, paz en las palabras y amor por Colombia, para que de esta forma la venida del papa Francisco sea un punto de partida para comenzar en Cristo algo nuevo.



4. Preguntémonos 


  1. ¿qué esperamos de la visita del papa Francisco a Colombia?
  2. ¿ Estamos dispuesto a dar el primer paso a favor del cambio social, económico, cultural, político y religioso en nuestro paìs, para comenzar en Cristo algo nuevo?
  3. ¿ Qué acciones puedo realizar para que otros se dispongan con fe y esperanza a la llegada del papa Francisco a nuestro paìs?



  



martes, 13 de junio de 2017

SERVICIO MISIONERO : INFANCIA MISIONERA

MISIONEROS CON JESÙS: ARTESANOS DE PAZ Y RECONCILIACIÓN 






Comentario: En este nuestro último encuentro del mes, estamos llamados a salir a ofrecer lo que hemos recibido, la paz que el Señor Jesùs nos regala.



Preparación: Con antelaciòn el asesor y el niño líder habràn  buscado una familia de la comunidad parroquial que haya sido víctima de la violencia.



Desarrollo: En un lugar previamente establecido nos reunimos con los niños y compartimos a luz de la Palabra de Dios.



Iluminaciòn bíblica: Mateo 5, 9-12. ''Dichosos los que construyen la paz, porque Dios los llamarà sus hijos. Dichosos los perseguidos por hacer la voluntad de Dios, porque ellos es el reino de los cielos. Dichosos seràn ustedes cuando los injurien y os persigan, y digan contra ustedes toda clase de calumnias por causa mìa. Alègrense y regocíjense, porque serà grande su recompensa en los cielos, pues asì persiguieron a los profetas que vivieron antes que ustedes''.





Reflexión: A partir de este texto podemos descubrir en qué consiste la verdadera felicidad, el trabajar por la paz, el ser justo, siempre traerá consigo dificultades ante aquellos que se declaran enemigos de la paz y de la justicia. Pero Jesùs nos enseña hoy donde està la auténtica felicidad del hombre; no en las avaricias y codicias que nos enceguecen y oprimen, sino en la construcción colectiva de comunidades cada vez màs pacíficas y justas, las cuales se construyen sobre las bases de la fe, la esperanza y el amor en las que todos podemos ser artesanos de paz.





Compartamos: ¿Còmo puedo ser yo un artesano de paz?, ¿Què actitudes me impiden serlo? Dialoguemos.


Luego de compartir la Palabra de Dios, en forma ordenada nos dirigimos al lugar establecido. Al llegar saludamos y compartimos una breve oraciòn de acciòn de gracias.



Escuchemos: Con la guía del asesor escuchamos la experiencia de la familia sobre su situación pasada y como han podido superarlas, que ha sido necesario para lograr salir adelante. Abrir un diálogo con la familia, donde los niños puedan preguntar y compartir.






Para finalizar la visita, el niño líder hace la oraciòn por la paz de la Conferencia Episcopal de Colombia:





Padre, Tu eres un océano de paz y nos regalas por medio de tu Hijo Jesucristo y por la acciòn del Espíritu Santo este don y lo siembras en nuestro corazón por medio de la conversiòn y la reconciliación. Tù nos confías la paz a nuestra responsabilidad, convirtièndonos en artesanos de la paz, para construirla con '' pasión, paciencia, experiencia y tesòn''. Tù quieres que nuestra familias sean escuelas de paz donde te escuchemos, acojamos y sigamos mejor y asì germinen palabras, gestos de perdón, escucha, diálogo, ternura, amor y reconciliación. Que los niños y jóvenes se conviertan en protagonistas de un futuro en paz. Amèn.







(Hacemos entrega del presente solidario y nos despedimos).




Evaluemos: En un lugar diferente nos reunimos para evaluar lo vivido durante la experiencia, recoger expectativas generadas frente a lo escuchado y entre todos realizar el compromiso para ser vivido durante la semana.





FOTO EVIDENCIAS












































  




lunes, 5 de junio de 2017

NAVEGANDO CON JESÚS: COMPARTIR MISIONERO

EN JESÚS: LLAMADOS A COMPARTIR EL DON DE LA PAZ



Comentario: Queridos niños y niñas a lo largo de estos días hemos profundizado en el don de la paz como fruto de la reconciliaciòn. hoy la invitaciòn es a vivir lo aprendido.




Ambientaciòn:  En el lugar habitual disponemos una mesa a manera de tienda, donde en unas tarjetas se escribiràn las actitudes y acciones (diálogo, respeto, solidaridad, empatía, tolerancia, etc.) necesarias para lograr la reconciliación, a la vez algunos dulces para compartir al final.




Oraciòn: En forma de circulo, alrededor de una luz encendida oremos en silencio pidiendo la asistencia del Espíritu Santo para este encuentro.




Iluminación bìblica: Juan. 20, 19-20. ''Aquel mismo domingo, por la tarde, estaban reunidos los discípulos en una casa con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Jesùs se presentò en medio de ellos y les dijo: la paz estè con ustedes. Y les mostrò las manos y el costado. Los dìscipulos se llenaron de alegría al ver al Señor''. Juan 20, 19-20.



Reflexión:  Muchas de las situaciones de miedo, y desesperanza que experimentamos en la vida son consecuencia de la ausencia de Dios en ella. El dolor y la angustia nos hacen encerramos en nosotros mismos y llenarnos de resentimientos. Pero hoy el Evangelio nos indica que cuando el Señor entra en la vida, inmediatamente la fuerza de su paz entra y abre las puertas del corazón, para que esa paz recibida sea compartida con los otros. La paz que es una experiencia de alegría plena aun en medio de las circunstancias difíciles.


Como misioneros estamos llamados a ser transmisores de la paz que Jesùs nos ofrece y con ella abrir las puertas a la vida, a la fe y a la reconciliaciòn.




ACTIVIDAD



Los niños y las niñas se dirigiràn a la mesa dispuesta como lo sugerimos al inicio, allí tomaràn dos tarjetas una con la actitud que necesite para ser un verdadero misionero de paz para sì mismo y otra para entregar a un compañero. Compartamos en grupo el por què eligieron esos valores.






ORACIÒN


Escucharemos la canción Comprarè de Josè Luis Perales, A partir de ella, compartir los sentimientos que nos generan las situaciones planteadas, invitando a los niños y niñas a orar en comunidad, haciendo sus peticiones personales, Después de cada intervención, decimos Jesùs danos paz y amor.






Finalizamos compartiendo como amigos, los dulces y golosinas.



Compromiso: Vivirè en mi familia los valores que escogí para ser verdadero misionero de paz.





Nota: En el próximo encuentro vamos a compartir un mercado con una familia necesitada. Asi que todos vamos a aportar trayendo algo para compartir.








VIDEO MUSICAL





















ESPIRITUALIDAD MISIONERA NAVEGANDO CON JESUS INFANCIA MISIONERA

UN NIÑO MISIONERO HACE DE LAS COSAS DIFICILES ALGO AGRADABLE A DIOS.  Objetivo: Ayudar a los niños y niñas para que vayan tomando conciencia...